Diez nombres, un inventario de adobe, piedra y riqueza: Casas Grandes, Chiapa de Corzo, Chignahuapan, Cholula, Coatepec, Comala, Comitán, Cosalá, Coscomatepec y Costa Esmeralda. Mientras el mundo observa las tasas de interés, el inversor astuto mira hacia estos puntos donde la plusvalía crece entre la niebla y el café. El despertar de la economía patrimonial El turismo en México ha dejado de ser una actividad…
Yeruti Salcedo
Periodista