Invertir miles de dólares en licencias, contratar servidores de última generación y esperar que la rentabilidad suba por arte de magia: la receta perfecta para el desastre. «La inteligencia artificial es tan buena como el equipo que la implementa», dispara Ariel Deligdisch, CEO de Grupo OLAM, sacudiendo la modorra del sector corporativo. El cementerio de los proyectos digitales La historia de la tecnología empresarial es…
Post written by: Yeruti Salcedo
Periodista