Durante décadas, el valor de una empresa se explicó desde lo tangible: infraestructura, maquinaria, inventarios. Sin embargo, en la economía actual, gran parte del valor real de las compañías proviene de activos que no se pueden tocar, pero sí construir y gestionar. Entre ellos, la marca ocupa un lugar central. La marca no es un logo ni una campaña. Es un sistema estratégico que concentra propósito, identidad, experiencia y…