Primeras semana del año. Antes de hablar de transformación, hay que hacer algo más difícil: recuperar el idioma de la rentabilidad. Porque cuando negocio y finanzas no traducen igual, el banco prioriza mal aunque ejecute bien. Y en 2026, priorizar mal no se paga con demoras. Se paga con margen. Hay un idioma que la banca habla con fluidez: regulación, riesgo, producto, canales, transformación digital.…