Desde que una cámara indiscreta capturó aquel momento de Manuel Adorni y su esposa en Estados Unidos, el ecosistema comunicacional argentino ha entrado en un bucle extraño. Lo que comenzó como un “accidente” fotográfico se ha transformado en un agujero negro que absorbe cualquier otra noticia, sin importar su peso específico o su urgencia social. La dictadura de lo efímero Vivimos en la era de…