La inteligencia artificial (IA) ha pasado de ser un concepto futurista a un elemento indispensable en la estrategia empresarial global. Sin embargo, el panorama actual muestra una desconexión crítica: mientras el 75% de los ejecutivos reconocen el valor significativo de la IA, solo el 25% logra traducir ese potencial en resultados tangibles. Este desfase entre ambición e impacto no es solo un problema de tecnología;…