Suelas que parecen diseñadas en un laboratorio de la NASA, análisis biométricos en tiempo real y una estética que domina tanto el gimnasio como la sala de juntas: el calzado ha dejado de ser un accesorio para convertirse en una herramienta de productividad. En 2026, el asfalto de las capitales mexicanas es claro: el consumidor ya no busca la marca más famosa, sino la tecnología…