Nestlé convierte café en sistema cerrado de consumo con ingresos recurrentes y alto control del usuario. El café dejó de ser un producto intercambiable en el momento en que Nescafé migró de lo soluble al sistema de cápsulas. Bajo el paraguas de Nestlé, la marca evolucionó hacia un modelo que combina hardware, consumibles y datos, transformando cada taza en una transacción repetitiva. El cambio no…