(EFE).- La gabardina, el traje de chaqueta, la falda escocesa, el vestido negro y la camiseta blanca son prendas que no envejecen, que no pasan de moda; al contrario, siempre funcionan y desprenden un halo de elegancia: son las llamadas prendas refugio, aquellas a las que constantemente se vuelve, sientan bien. «Son prendas sobrias y versátiles, pero no aburridas», dice a EFE la estilista y experta en comunicación de moda Pepa…