“El consumidor mexicano no solo busca que su ropa esté suave, busca que el aroma sea una extensión de su identidad y un refugio emocional”, explica un analista del sector. En un inventario de necesidades básicas, el suavizante ha pasado de ser un lujo a un estándar innegociable, donde Suavitel (Colgate-Palmolive), Downy (Procter & Gamble) y Ensueño (Grupo AlEn) se reparten un pastel que este…
Yeruti Salcedo
Periodista