Un estante gélido, 326 pesos por una proteína premium y el reloj marcando la hora de la cena en millones de hogares mexicanos. No es solo comida; es una maquinaria logística de precisión quirúrgica que mueve el 3.5% del PIB manufacturero en México, donde el frío es la única garantía contra la volatilidad. La arquitectura del frío en el consumo nacional El mercado de alimentos…
Yeruti Salcedo
Periodista