«Muchas de ellas carecen de hablantes y se dirigen a la extinción», sentencia con frialdad estadística Iván Vladimir Meza Ruiz. Es el inventario de una pérdida silenciosa: 11 familias lingüísticas, 364 variantes y un desplome demográfico que redujo la presencia de lenguas originarias del 15% en 1930 a un escaso 6.2% en 2020, dejando el legado cultural en manos de una población envejecida. El refugio…
Post written by: Yeruti Salcedo
Periodista