El café soluble en México no es solo una bebida; es un termómetro económico. Mientras el consumo de especialidad crece en las zonas urbanas, el 80% de los mexicanos sigue resolviendo su mañana con una cucharada de polvo instantáneo, consolidando un negocio donde la lealtad a la marca pelea palmo a palmo con la inflación de los commodities. La hegemonía del gigante y la resistencia…